
Totti
Curiosamente un día que salí a pasear con Totti (labrador/5 años/hermoso) mi perro, íbamos caminando por las calles de mi colonia, dirigiéndonos al parque que se encuentra a unas cuantas cuadras de mi casa. Justo una cuadra antes de llegar al dichoso parque, una camioneta se detuvo enfrente de mí; yo volteé a ver a una persona que bajó el parabrisas con cara de incredulidad (osea wtf?) y un niño un tanto chubby y con mirada de flojera me preguntó:
-¿Has visto a un French Poodle pasar por aquí?
-Este....emm...no, yo vengo de allá (señalé la avenida hacia mi casa) y no vi nada.
En ese momento la mamá del gordito en cuestión me dijo:
-Si, es un perro así chiquito...blah blah.
-No...la verdad es que no he visto nada.
-Bueno, gracias.
En ese momento se alejaron, pero mientras sucedía el interrogatorio yo estaba pensando, les pediré su número por si veo al tal perrito en el parque, pero era la primera vez que no llevaba el celular conmigo, lo dejé en mi casa. Como no lo traía fue como bueno ni modo y no le di mucha importancia. Bueno, después de todo eso estuve en el parque una hora aproximadamente dando vueltas, corriendo, escuchando música y viendo a Totti ligar con una tipa [siempre que dábamos una vuelta nos topábamos con ella] y él se le acercaba, embarrándose en ella con sus ojitos de "ámame". La tipa estaba maravillada con él y nada mas me decía "Ay, me encantan los labradores" y yo así de "si...que padre". Anyways...entre el ligue de Totti y los albañiles gritando mil cosas decidí que era el momento de regresar a la casa.
Totti estaba notablemente cansado [ya de regreso no me iba jalando, como siempre] y justo dos cuadras antes de llegar a mi calle veo a un señor [aparentemente el vigilante de esa calle] tratando de atrapar a...
tan taaaaan...un pequeño French Poodle. En ese momento pensé "El perro del niño chubby!" Como pude arrastré a Totti hacia el lugar del vigilante y lo empecé a interrogar. Efectivamente, era un perro más asustado que nada y estaba perdido; aparte pasó lo típico: tenía collar pero no placa. Le conté lo que había sucedido con el niño, le pregunté si no le había preguntado y él no sabía ni como se llamaba su madre. Entonces yo dije "¡sé de quién es ese perro...pero no se en donde está el susodicho!". Lo único que se me ocurrió fue regresar a mi casa, pedirle permiso a mi mamá si podía traer al perrito [es necesario mencionar que gracias al mal comportamiento de Totti, mi mamá aborrece un poco a los perros] aunque eso me importó menos, de cualquier manera iba a traérmelo. Dejé a Totti bebiendo agua [el pobre estaba acabado], agarré una correa y fui por él.
Ya de regreso, todos los de mi familia estaban viendo al perrito como si fuera juguete nuevo, mientras yo le ponía un colchón de perro [que fue de Totti cuando era cachorro], un poco de agua y croquetas. Después le dije a mi hermano que hiciera carteles, le tomamos una foto, pero mi papá dijo que esperara. Estuvimos con él para que se tranquilizara y ¡oh sorpresa! Descubrimos que no era perrito, sino que era perrita. También me percate que estaba un poco desaliñada, ya saben sucia y con el pelo súper largo. Bueno para no hacer esto más largo, pasaron los días y no había señal alguna de los dueños lo cual me hizo sentir mal por ella; en realidad es una buena perra, se porta bien, hace del baño en donde se debe, no ladra por cualquier cosa pero eso sí…es un poco peleonera en el sentido que siempre se peleaba con Totti por la atención, entonces él se enojaba mucho y se sentía desplazado, cual hermano mayor celoso del hermano que acaba de nacer. En fin, la bañé, le cambie el look un poco [le corté el pelo y ya veía sus ojos] e incluso empezaba a hacerme la idea de incluirla en mi familia. Tan es así que de broma le empecé a decir Timotea [haciendo un poco de honor a Timothy Bobby el hámster de Gilberto] y a pesar de ser un nombre poco común todos los habitantes de mi familia ya la estaban llamando por ese nombre. Total, estuve casi dos semanas con ella y a decir verdad le empecé a agarrar cariño, como dije es buena perra y muy cariñosa. El final de esta historia empezó el viernes pasado [16 de octubre] ya que nosotros íbamos a irnos a Canalejas [el pueblo] a pasar el fin de semana y justo cuando estábamos saliendo de la casa, Timotea se salió y se echó a correr entre las calles. Empecé a perseguirla y como hacía mucho calor me cansaba muy rápido, aparte corre bastante la pequeña. A pesar de estarla buscando no la encontrábamos y me empecé a preocupar un poco, porque mi mamá dijo “Bueno, no la encontramos…ni modo, ya vámonos” Y justo cuando nos dimos por vencidos…¡la encontramos! Y como a mis papás ya les daba flojera regresar a la casa para que se quedara decidimos llevarla, al fin que es pequeña y bien portada. Estando allá nos acercamos mucho más a ella, se quedaba dormida en nosotros, jugábamos con ella, nos seguía a todos lados y nada más escuchábamos a todos hablándole “Timotea, Timotea”. El problema fue ya regresando, mi papá se puso del lado de Totti con ese asunto de que sentíamos que la actitud de mi pequeño había cambiado por ella, la tensión que había entre ellos, etc. El plan era darla en adopción, cosa que me hizo derramar algunas lágrimas porque ya tenía un special bond con ella. Lo convencí y se quedó un rato más. Ayer todos nos fuimos a la escuela y al trabajo, menos mi mamá, bueno ella se fue después porque puede llegar a la hora que se le dé la regalada gana y dejó la puerta abierta…en efecto, Timotea salió de la casa. Lo peor de todo es que ¡mi mamá ni cuenta se había dado! Yo me di cuenta porque cuando llego a mi casa siempre voy a acariciar a Totti, y desde que Timotea estaba aquí, también a ella. Al llegar y no verla se me hizo cachitos el corazón; lo primero que pensé fue “Puta madre, seguro mi mamá se la llevó para darla en adopción”. Enojadísima, le hable por teléfono, se hizo la ilusa y yo pensé que era teatro y me dijo ¿apoco no está? Y yo así de aaaay te odio! De verdad me hizo enojar y llorar mucho. Me puse a pensar en ella así de “Pobrecita, ha de estar por ahí perdida, solo quería un techo y amor”. La verdad si me deprimí hasta que llegó mi mamá, me dijo que resultaba que el niño chubby había aparecido, era un conocido de mi hermano y coincidieron en la escuela, aparte de que cuando a mi mamá se le escapó la muchacha que trabaja en casa del chubby estaba en el patio y ya la vio y la agarró. Quien sabe como mi mamá terminó en casa del chubby y si, en efecto era Timotea, intercambió palabras con el dueño y ya regreso a mi casa a contarme. Esa fue la historia de Timotea, un poco larga lo sé pero esa perrita me hizo sentir bien y como me gustan mucho los animales, lo hice con mucho gusto y lo haría con cualquiera. Hay que ser más cuidadosos con nuestras mascotas, quererlas y darles los cuidados necesarios, dedicarles tiempo para jugar con ellas, etc. Las mascotas son lo mejor.
P.S. Extraño a Timotea, ya era parte de mi famila.
As simple as that. <3



